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LINKEDIN: La red más poderosa que nadie sabe usar | Pedro Mejía

Masterclass de Pedro Mejía en Dinstinto: los 3 pasos para construir tu marca personal en LinkedIn. Estrategia, perfil y cómo hacerte visible.

Pedro Mejía, fundador de Visible, dictó la primera masterclass del podcast Dinstinto, conducido por David Llano y producido por Daniel Márquez. El episodio se publicó el 23 de septiembre de 2024 y dura una hora y cuatro minutos. Es la explicación más ordenada que Pedro ha dado en un medio de su método para LinkedIn: tres pasos, un marco de cuatro columnas para la propuesta de valor y una idea que lo atraviesa todo: LinkedIn es el canal, no la marca.

Cómo nació Visible

Pedro resume su camino: cofundó Alcagüete en 2013 y estuvo allí cerca de cuatro años. Después entró al mundo de las startups, atraído por “esa capacidad de multiplicar el valor y el impacto a través de la tecnología”. Pasó por varios roles hasta liderar la expansión de una EdTech argentina, que terminó adquirida.

Al salir empezó a asesorar startups y necesitó mostrarse. Tomó un curso de Justin Welsh que le entregó un sistema, lo aplicó y la gente lo notó. Alguien le preguntó: “¿y por qué no me lo hace a mí?”. De un cliente pasó a dos por referido, luego a tres, y cuando se dio cuenta trabajaba con diez o doce. Lo dice así: Visible nació “sin querer queriendo”.

Marca personal y reputación no son lo mismo

Antes de hablar de LinkedIn, Pedro pide salirse de LinkedIn. La marca es cómo uno se comporta en una reunión, cómo escribe un correo, qué trae a las conversaciones.

Nacemos con una marca. Somos marca, queramos o no. (7:50)

El problema, dice, no es si la marca existe. Es si uno está siendo intencional con ella.

La marca es lo que yo quiero construir y que los otros sepan de mí. La reputación es cómo los otros me perciben. (8:45)

Si yo no trabajo mi marca personal, mi reputación queda a merced de lo que los otros piensen. (8:57)

Para mostrar el poder de una marca personal hace una pregunta que usa en sus conferencias: ¿qué tienen en común Ford, Marriott, Disney, Ferrari y Gucci? Todas nacieron de la reputación de una persona, que trasladó su capital social a su empresa.

Una buena marca personal empieza a abrirte puertas sin que tengas que tocarlas. (11:30)

Por qué LinkedIn

Pedro da sus razones: la plataforma nació para conectar profesionales, tiene filtros de búsqueda potentes y tiene un botón que otras redes no tienen. Al conectar, la relación es de doble vía y se abre la mensajería. Ahí, dice, ocurre la magia: pedir un café, una recomendación o una entrevista.

Aclara que conseguir empleo es una consecuencia de estar en una red de profesionales, no su propósito.

Colaboradores como embajadores de marca

Para Visible, el gran objetivo de una buena marca personal es volverse líder de opinión, que Pedro define como “ser una fuente confiable o de autoridad para un grupo de personas” (19:13).

Lo lleva a las empresas con un ejercicio: una compañía de cien colaboradores que los empodera para trabajar su marca personal y mostrar lo que hacen tiene, en sus palabras, “100 amplificadores de tu misión y tu mensaje” (20:34). Cita dos casos: Truora, donde Daniel Bilbao marcó la pauta desde su propio perfil, y Cisco, que entrenó a sus colaboradores para acortar sus tiempos de reclutamiento. Y una encuesta de Nielsen de 2022 que, según cuenta, es la tesis con la que se construyó Visible: la gente confía más en las recomendaciones de otras personas que en las de las marcas.

Paso 1: la estrategia

No hay un paralizador más grande que creer que ejecutar LinkedIn es ir a publicar a la loca. (23:15)

La estrategia tiene cuatro definiciones:

  1. Propuesta única de valor. “A la gente no le importa tu producto o servicio. Lo que realmente le interesa es cómo tu producto o servicio la puede ayudar” (24:05). Pedro enseña un marco de cuatro columnas: verbo, a quién, qué logra y cómo. Su ejemplo: “Ayudo a gerentes de marketing a posicionar mejor sus marcas a través de estrategias comprobadas de SEO”. La suya: “Ayudo a líderes, empresarios y fundadores a mejorar su presencia digital”. La propuesta aclara para qué es bueno uno, y también para qué no.
  2. Audiencia. Quiénes son, qué hacen, qué les duele, qué cargos tienen y en qué tipo de empresas trabajan. Esos filtros se usan después para buscarlos.
  3. Temas. Una pregunta para encontrarlos: si la mejor universidad de su ciudad le pidiera crear una especialización desde cero, ¿de qué sería y cómo se vería el currículo?
  4. Objetivo. Empleo, ventas, inversión, ser referente. El objetivo delimita a quién se le habla y cómo.

LinkedIn no es una red social para publicar cosas, es una red social para salir a conversar y generar valor. (28:50)

Paso 2: la carta de presentación

El perfil es una tarjeta de presentación “con esteroides”. Lo más importante es la parte superior:

  • Banner: una valla publicitaria en la mejor autopista de la ciudad. ¿Qué va a decir?
  • Foto: como uno quiere mostrarse profesionalmente. Mirar a la cámara y sonreír ayuda a generar empatía.
  • Titular: la propuesta de valor en una frase, cuatro o cinco palabras clave y, al final, el cargo. Ahí el cargo sí cumple una función: valida la propuesta.

Y una sección que casi nadie cuida: las recomendaciones. Son las reseñas del perfil. Uno puede optimizar todo, pero cuando otro lo valida, el valor toma otra relevancia.

Paso 3: hacerse visible

Pedro lo explica como una tríada: conexiones, relaciones y conversaciones.

  • Conectar con intención. Por ejemplo, cincuenta solicitudes a la semana a la audiencia definida.
  • Relacionarse antes de publicar. Comentar en las publicaciones de las personas que a uno le interesan, con preguntas o perspectivas, no con “gracias por compartir”. Así uno se hace visible ante ellas y ante su audiencia.
  • Publicar, ahora sí, con tres tipos de contenido: reactivo (tendencias del sector), personalizado (la experiencia propia) y especializado (el paso a paso de lo que uno sabe hacer).

No se trata solo de mostrar, se trata de demostrar, y ahí es donde se construye la verdadera autoridad. (32:51)

Sobre el algoritmo es franco: nadie fuera de LinkedIn sabe cómo funciona. Lo que sí se puede inferir es que pesan las conversaciones que genera una publicación y el tiempo que la gente se queda leyéndola. Por eso la primera frase decide si alguien hace clic en “ver más”.

Visible o influyente

A la pregunta por la diferencia, Pedro responde con su embudo: la visibilidad tiene que ver con atención y confianza. La influencia llega al final, cuando esa confianza moviliza a alguien a buscarlo, suscribirse o contratarlo.

Y sobre vender sin hostigar:

Los perfiles que salen a vender, para mí, son los que menos venden. (57:25)

Él mismo no habla de sus servicios. Comparte ejemplos, novedades y argumentos para que, cuando alguien necesite ayuda con su marca personal, piense primero en él.

A quién le sirve este episodio

A emprendedores y profesionales que quieren un paso a paso completo para LinkedIn. A líderes de empresa que quieren entender por qué sus colaboradores pueden ser embajadores de la marca. Y a quien cree que su profesión “no es para LinkedIn”: Pedro analiza los casos de un productor musical y de un médico.

Dónde verlo o escucharlo

Para profundizar: cómo hacerse visible en LinkedIn, marca personal y reputación y charlas y talleres para empresas.

Lo que dijo Pedro

LinkedIn es simplemente un canal que tenemos a disposición para poner nuestras marcas personales a disposición de los demás.

Pedro Mejía en Dinstinto, minuto 11:00

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