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Cómo hacerse visible en LinkedIn

En una frase. Para Pedro Mejía, Top Voice de LinkedIn y fundador de Visible, hacerse visible en LinkedIn no es publicar más: es definir una estrategia, optimizar el perfil como carta de presentación y salir a conversar con la audiencia correcta. LinkedIn no es la marca personal; es el canal que la amplifica.

Trabajo con LinkedIn todos los días. Con mi equipo gestionamos cientos de cuentas de líderes de Colombia y Latinoamérica, y más de 8 Top Voices se han creado o potenciado con Visible. Esta es la guía que me hubiera gustado tener cuando empecé.

LinkedIn es el canal, no la marca

LinkedIn es un medio, probablemente el mejor que tenemos hoy para amplificar una marca personal a nivel profesional. Pero es un medio.

Mucha gente toma conciencia de su marca personal y dice: "voy a ir a publicar en LinkedIn". Ese es el atajo que frustra. Tu marca personal es tu valor puesto a disposición de los demás: cómo te comportas, cómo te expresas, qué sabes resolver. LinkedIn es un amplificador de la capacidad de abrir puertas que ya tiene tu marca.

Por eso en esta página el orden importa. Primero la marca personal. Después, el canal.

Por qué LinkedIn y no otra red

LinkedIn es la red construida para que los profesionales conecten y aceleren sus metas laborales. Esa es su misión declarada, y por eso atiende casi todas las necesidades de quien busca un amplificador profesional.

Yo entro a Instagram a entretenerme, a TikTok a desconectar la cabeza y a X a ver qué está pasando en la política. A LinkedIn voy a construir mi activo profesional.

Tiene tres superpoderes que otras redes no tienen:

  1. El botón de conectar. En otras redes yo te sigo y consumo tu contenido: es un monólogo. En LinkedIn, si aceptas mi solicitud, los dos nos seguimos y se abre el mensaje directo. La relación es de doble vía, y ahí ocurre la magia: pedir un café, una recomendación, una conversación. Con una advertencia: nada de mensajes en frío pidiendo cosas. Hay que ganarse el derecho.
  2. Es una red de texto. Con un buen texto ya generas valor. No necesitas grabarte ni diseñar piezas.
  3. Es el gran directorio de profesionales del mundo. Tiene más de mil millones de usuarios y unos filtros de búsqueda por cargo, empresa, país y experiencia que ninguna otra red tiene.

Y es un océano azul. De todos esos usuarios, apenas cerca del 1% crea contenido de manera recurrente. Ser parte de ese 1% es relativamente sencillo.

Una aclaración para las empresas: buscar trabajo es una consecuencia de LinkedIn, no su propósito. Que un colaborador se active no significa que se quiera ir.

El error que paraliza: publicar a la loca

No hay un paralizador más grande que creer que ejecutar LinkedIn es sentarse a publicar.

Lunes, ocho de la mañana. Suena la alerta del calendario: "LinkedIn". Abres el computador, abres la caja de publicación y te preguntas: ¿qué carajos publico?

Si no tienes una estrategia que te respalde, entras en una espiral de ineficiencia y a las dos semanas lo dejas. La ejecución no consiste solo en hacer las cosas, sino en hacer las cosas correctas. El método tiene tres pasos.

Paso 1. Crea tu estrategia

La estrategia responde cuatro preguntas: cuál es mi valor, a quién le hablo, de qué hablo y para qué.

Tu propuesta de valor, en cuatro columnas

A la gente no le importa tu producto o servicio. Le importa cómo tu producto o servicio la puede ayudar. Llevado a personas: a nadie le importa quién es Pedro Mejía, dónde estudió ni cuántos títulos tiene. Le importa cómo Pedro Mejía le ayuda a resolver un dolor o a aprovechar una oportunidad.

Para escribir esa propuesta uso un marco de cuatro columnas. Llena una por una:

Verbo A quién Qué logra Cómo
Ayudo a gerentes de marketing a posicionar mejor sus marcas con estrategias comprobadas de SEO
Ayudo a líderes, empresarios y fundadores a mejorar su presencia digital a través de Visible

La segunda fila es la mía. Con esa frase dejo de hablar desde mi ombligo. Y cumple dos funciones: aclara para qué soy bueno y para qué no. Que no se me acerque quien busca otra cosa también es un buen resultado.

Tu audiencia

Quiénes son, qué hacen, cómo los puedes ayudar, qué dolor tienen. Si quieres ser más específico: qué cargos tienen y en qué tipo de empresas trabajan. Esos mismos filtros los vas a usar después para buscarlos y conectar.

Tus temas

Elige un gran tema sombrilla y dos o tres subtemas. Los míos: marca personal y LinkedIn, liderazgo y productividad, y emprendimiento.

Si no lo tienes claro, hazte esta pregunta: si la mejor universidad de tu ciudad te pidiera crear una especialización desde cero, ¿de qué sería y cómo se vería el currículo? Eso que pondrías a disposición de la universidad, ponlo a disposición de tu audiencia.

Tu objetivo

Hay quien busca trabajo, ventas, inversión, ser referente o posicionarse como consultor. El gran objetivo común es volverse líder de opinión: una fuente confiable o de autoridad para un grupo de personas. Pero tu objetivo puntual define a quién buscas, cómo le hablas y qué le dices.

Paso 2. Tu perfil es tu carta de presentación

Quien entra a tu perfil tarda menos de cinco segundos en decidir si le sirves. Lo que ve es la parte superior: banner, foto y titular.

No hay una segunda oportunidad para una primera buena impresión. Los que usamos tarjetas de presentación sabemos de qué se trata. El perfil de LinkedIn es esa tarjeta, con esteroides.

  • Banner. Piénsalo como una valla publicitaria en la mejor autopista de tu ciudad. ¿Qué vas a comunicar? Tu propuesta de valor, los logos que respaldan tu experiencia o el proyecto que representas.
  • Foto. Es el único momento en que alguien te pone cara. Muéstrate como quieres verte profesionalmente, que no quiere decir corbata. Mirar a la cámara y sonreír genera empatía.
  • Titular. Tu propuesta de valor en una frase. Después, cuatro o cinco palabras clave de tu experiencia, que son las mismas con las que deberías optimizar todo el perfil, porque LinkedIn las usa para las búsquedas. Y al final, el cargo. Ahí el cargo sí sirve: valida la propuesta.
  • Recomendaciones. ¿Qué es lo primero que miras antes de comprar algo en línea? Las reseñas. LinkedIn tiene una sección para eso. Uno puede optimizar todo su perfil, pero cuando otro lo valida, el valor toma otra relevancia. Pide recomendaciones vigentes a clientes, aliados, líderes y colaboradores.

Y limpia. Si tu perfil todavía muestra lo que hacías hace doce años y eso no tiene que ver con la reputación que estás construyendo, sobra.

Paso 3. Hazte visible: conexiones, relaciones y conversaciones

LinkedIn no es una red social para publicar cosas. Es una red social para salir a conversar y generar valor.

Hacerse visible pasa por una tríada.

Conexiones

No seas un actor pasivo que espera solicitudes. Sal a construir la red que quieres tener. Ponte una meta con número: por ejemplo, 50 conexiones a la semana con el tipo de persona que definiste en tu audiencia.

Relaciones

Esta es una de las mejores maneras de hacerse visible sin crear contenido propio. Ponle nombres propios a tu audiencia y participa en sus conversaciones. Con comentarios de verdad: una pregunta, una perspectiva, un desacuerdo bien planteado. No "genial, gracias por compartir".

Pasan dos cosas. Esa persona empieza a preguntarse quién eres. Y su audiencia también.

Conversaciones propias

Ahora sí, publicar. LinkedIn habla de tres tipos de contenido:

  • Reactivo. Eres un reportero de tendencias de tu sector.
  • Personalizado. Tu experiencia, puesta a disposición de otros para que recorran un camino parecido.
  • Especializado. El paso a paso de lo que tú ya sabes hacer.

No se trata solo de mostrar. Se trata de demostrar. Ahí se construye la autoridad.

Qué publicar en LinkedIn

Escribe sobre lo que se siente vivo. Y antes de publicar, pregúntate: ¿esto es de valor para mi audiencia?

Cuando uno lee una publicación que se siente viva, la reconoce. Tiene la emoción en las huellas de los dedos. Esa es la que conecta.

Cuatro hábitos que me funcionan:

  1. Una libreta siempre a la mano. Las ideas no nacen cuando abres LinkedIn. Nacen almorzando, en un taxi, en una reunión.
  2. Anota también la emoción. Si estabas triste, feliz o eufórico. Las historias que conectan son las que conectan desde la emoción.
  3. Crea en lote. Siéntate una vez, escribe las publicaciones de la semana y prográmalas.
  4. Muestra el proceso, no el cartón. A la gente no le importa que te ganaste el premio. Le importa cómo llegaste, qué falló y cuándo quisiste desistir.

Y si algo se puede encontrar en Google o te lo responde una inteligencia artificial en segundos, no lo publiques. A la gente le interesa tu posición, tu reflexión y tu perspectiva.

Lee el artículo completo: qué publicar en LinkedIn

Cuánto publicar

Yo no hablaría de máximos. Hablaría de mínimos: con dos publicaciones a la semana ya tienes una presencia que te diferencia del 99% que no publica.

Tres a la semana es un buen mínimo para ser relevante. Si estás empezando, publicar seguido ayuda a coger el hábito, como ir al gimnasio. Cuando ya tienes una audiencia, puedes enfocarte más en la calidad.

Y si no tienes nada que decir, no lo digas. Aunque me cuesta creer que no tengamos cosas que decir: todo el tiempo vivimos situaciones que le pueden servir a alguien que viene un paso atrás.

El algoritmo y los formatos

Nadie conoce el algoritmo de LinkedIn, salvo los ingenieros de LinkedIn. Si alguien te dice que sabe cómo funciona, huye.

Lo que sí se puede inferir:

  • Pesan las conversaciones. LinkedIn prefiere una publicación con 50 comentarios y mil impresiones a una con cien mil impresiones y cero comentarios.
  • Pesa el tiempo que la gente se queda leyendo. Por eso la primera frase es la más importante: si el gancho no llama la atención, nadie hace clic en "ver más".
  • Los comentarios pesan cada vez más, tanto los que recibes como los que haces.

Sobre formatos: según un estudio de Metricool sobre medio millón de publicaciones, el carrusel es el formato con más impacto. LinkedIn le está apostando al video, pero en las cuentas que gestionamos en Visible el video no muestra ventaja sobre otros formatos. El formato debe complementar la historia. Mi criterio: haz piezas que la gente quiera compartir por WhatsApp.

Inteligencia artificial: amplificador, no autor

La inteligencia artificial sirve para idear, investigar y corregir. El texto lo escribes tú.

Hoy la mayoría de las publicaciones hechas con IA se notan. Hago el chiste, que no es tan chiste, de que hay un solo creador llamado ChatGPT y un montón de cuentas que distribuyen su contenido.

Yo la uso así: le pido autores que hayan hablado de un tema, artículos recientes, resúmenes, argumentos y una revisión de ortografía. El texto lo construyo yo. Porque ChatGPT no se siente vivo. El que se siente vivo es uno.

La venta invisible: ganarse el derecho

No trabajes por ganarte una venta. Trabaja por ganarte el derecho a la conversación.

Todos hemos recibido ese mensaje directo de un desconocido que ofrece algo que nunca pedimos. Los perfiles que salen a vender son los que menos venden.

En Visible creamos una metodología de cinco pasos para hacerlo distinto:

  1. A quién y para qué. Define de quién quieres ganarte el derecho y para qué. No se puede ser todo para todos.
  2. Un listado de 50 perfiles reales. Deben publicar al menos una vez por semana, porque la estrategia se basa en comentarles.
  3. Un CRM. Con más de 30 contactos, una hoja de cálculo se enreda. Cada contacto pasa por etapas: sin contactar, ya comenté, ya me respondió, ya envié mensaje, ya respondió.
  4. La regla 9-3-1. Nueve comentarios de valor. Cuando tres hayan sido respondidos, te ganaste el derecho a un mensaje directo. Si en 60 días no hay respuesta, reemplaza el contacto.
  5. Un mensaje fácil de responder. Personalizado, que empiece con contexto y no con intención, que no venda, y que termine con una pregunta sencilla.

Lee el artículo completo sobre la venta invisible

Qué medir

Mide atención y conversación, y compárate contigo mismo.

Miramos tres analíticas: visualizaciones del perfil, nuevos seguidores e impresiones. Son útiles, pero pueden ser métricas de vanidad. El verdadero validador es si tus publicaciones generan comentarios y conversación.

No te compares con otros. Tenemos clientes que con mil seguidores generan el doble de visualizaciones que otros con diez mil. Lo que importa es si estás mejor que ayer.

Preguntas frecuentes sobre LinkedIn

¿Cómo me hago visible en LinkedIn?

Con tres pasos: define tu estrategia (propuesta de valor, audiencia, temas y objetivo), optimiza tu perfil (banner, foto y titular) y sal a conversar: conecta con tu audiencia, comenta en sus publicaciones y publica contenido de valor.

¿LinkedIn sirve solo para buscar trabajo?

No. Conseguir empleo es una consecuencia de estar en una red de profesionales. LinkedIn sirve para construir confianza con una audiencia y movilizarla hacia tus objetivos: clientes, talento, alianzas, invitaciones.

¿Cada cuánto debo publicar en LinkedIn?

Mínimo dos veces por semana. Con eso ya te diferencias del 99% que no publica. Tres es un buen número para ser relevante.

¿Qué publico si no sé de qué hablar?

Escribe sobre lo que se siente vivo para ti: una reflexión del día, algo que aprendiste con tu equipo. Eso rompe la barrera de empezar. Después le pones más estrategia.

¿Es tarde para empezar en LinkedIn?

No. Apenas cerca del 1% de los usuarios publica de manera recurrente. LinkedIn sigue siendo un océano azul.

¿Sirve para profesiones que no son corporativas?

Sí. A un productor musical le interesa que lo encuentre un gerente de marketing que necesita producción audiovisual. A un médico especialista lo pueden buscar universidades para dar clase, investigar o dar conferencias.

¿Puedo usar inteligencia artificial para escribir mis publicaciones?

Úsala para idear, investigar y corregir, no para que escriba por ti. Todavía se nota, y lo que la gente valora es tu perspectiva.

¿Cómo vendo en LinkedIn sin ser invasivo?

No vendas. Gánate el derecho: comenta con valor en las publicaciones de las personas que te interesan y, cuando ya te hayan respondido varias veces, abre una conversación con un mensaje personalizado y fácil de responder.

¿Vale la pena participar en grupos de LinkedIn?

No he encontrado valor tangible en los grupos. LinkedIn es más de líderes de opinión con quienes quieres conversar que de grupos donde quieres estar.

¿Cuál es la diferencia entre ser visible y ser influyente?

La visibilidad tiene que ver con atención y confianza. La influencia llega después: es cuando esa confianza moviliza a alguien a buscarte, suscribirse o contratarte.

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¿Buscas un acompañamiento uno a uno para tu marca personal en LinkedIn? Ese trabajo lo hago con mi equipo en Visible.